miércoles, 11 de mayo de 2011

La adolescencia

Literalmente, adolescencia (latín, adolescencia, ad: a, hacia+ olescere: forma de crecer) significa condición de crecimiento. La adolescencia es una edad en movimiento que se caracteriza por la acción de dos fuerzas: la trasformación física y la evolución psicológica. En este contexto se juegan dos planos importantes: la vida interna del joven y las relaciones con los demás (aquí incluimos la cultura).

Todo esto hace que el adolescente atraviese por desequilibrios, duelos y complejidades desde donde deberá tomar elementos para crearse una identidad, un lugar en el mundo adulto y conciliar las exigencias de lo social. El adolescente no sólo debe enfrentar el mundo de los adultos para lo cual no está del todo preparado, sino que además debe desprenderse de su mundo infantil en el cual, en cierta medida, vivía cómodamente.

Es un adolecer por una serie de pérdidas que son necesarias para su “crecimiento” e inserción social. Pérdidas que se manifiestan en todas las áreas de relación: con el cuerpo, con los objetos externos (familia y medio ambiente) y con los objetos internos (sus identificaciones y sus configuraciones).

Por ende, podemos mencionar como fundamentales tres duelos que vive el joven: A) el duelo por el cuerpo infantil perdido, base biológica de la adolescencia. B) duelo por el rol e identidad infantil que lo obliga a una renuncia de la dependencia y a una aceptación de responsabilidades y C) duelo por los padres de la infancia a los que continuamente trata de retener buscando la protección que ellos significan, situación que se ve complicada por la propia actitud de los padres que también tienen que aceptar su envejecimiento y el hecho de que sus hijos ya no son niños.

Es desde este lugar que el papel de los padres de familia resulta vital para el pasaje y “adolecer” que implica dicha etapa. Ahí donde se presentan, para el joven, una serie de interrogantes, vacíos y construcciones nuevas, la presencia y función de los padres de familia es indispensable pues proveen al adolescente de límites, de redes de apoyo, de un espacio para su palabra, de un entretejido que lo sostenga y le posibilite seguir “creciendo”.

No hay que dejar de lado que los adolescentes viven en un mundo donde no hay espacio para la palabra pues el ritmo de vida no lo permite, donde las nuevas configuraciones familiares se asoman y los roles paternos se trasforman. El estallido de objetos ofertados por la sociedad aumentan dejándolos expuestos a ciertos vacíos innombrables donde el individualismo predomina como modalidad de relación.

Actualmente y por las mismas condiciones de la sociedad surge la problemática del alcohol en adolescentes o quizás empieza a ser más denunciada por la misma sociedad y la presencia de las instituciones educativas y familiares son convocadas.

Los padres de familia se enfrentan al reto de guiar, sostener y hacer cierta función que les permita a sus hijos pasar por esta etapa de la mejor manera posible. Una etapa que en sí misma implica duelos, preguntas, confusiones y creaciones a nivel físico, social y psicológico y que convoca a las diversas instituciones que no deben hacer caso omiso de su padecer.



2 comentarios:

  1. MUY BUENISIMASSS SONRISAS DE BOMBAY MEXICO!!!
    OTRO TEMA MUY IMPORTANTE. MIL GRACIAS POR COMPARTIRLO!!!
    DE VERDAD LA ADOLESCENCIA ES UNA ETAPA DE TANTOS CAMBIOS Y A VECES PUEDE SER UNA ETAPA MUY DURA!!!
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    ""(latín, adolescencia, ad: a, hacia+ olescere: forma de crecer)""
    GRACIAS, espero memorizarla ;))) !
    -----
    LO MEJOR DE LO MEJOR DE D-OS Y EN ABUNDANCIA, SIEMPRE!!!

    P.D.LAe

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  2. MUY BUENISIMASSS SONRISAS DE BOMBAY MEXICO!!!
    GRACIAS POR COMPARTIR ESTE ARTICULO TAN IMPORTANTE!!!

    LO MEJOR DE LO MEJOR DE D-OS Y EN ABUNDANCIA, SIEMPRE!!!

    P.D.LAe

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